YÓSMÖSIS

Marzo, 2018

"Donde piensas no existes, luego donde existes no piensas" Lacan 
Fotograma de Yo mimé conmigo

El estadio del espejo -le stade du miroir- es un concepto de la teoría del psicoanalista francés Jacques Lacan que define una fase del desarrollo psicológico del niño comprendida entre los seis y los dieciocho meses de edad aproximadamente. Etapa en la cual el niño se encuentra por primera vez capacitado para percibirse, o más exactamente, percibir su imagen corporal completa en el espejo. En esta fase, de acuerdo a la teoría lacaniana, se desarrollaría el yo como instancia psíquica. Lacan observa que el reconocimiento siempre va acompañado de una expresión narcisista de júbilo, pero sólo efímero. Se reconoce y se desconoce casi al mismo tiempo, porque aquello que reconoce no es él, sino justamente una imagen de él. Una imagen separada que no le pertenece. La completud que observa es sólo un engaño. Una figura imaginaria de no fragmentación que al mismo tiempo lo confronta con la propia enajenación. Aquello que el niño ve está fuera de sí, no está en su cuerpo, sino en el espejo. El estadio del espejo implica por ello una experiencia de división o escisión del sujeto. Constituye así una primera mirada desde la nada a lo completo en el ontológico eje ser-no ser; el espejo es la imagen que nos devuelve el mundo completada, pero no nos pertenece.

Ficha Técnica:

Título:

YÓSMÖSIS

Género:

Performance

Comisario:

Joaquín Ivars

Duración:

45 min.

Lugar:

Sala Facultad de Bellas Artes de Málaga

Fecha:

15 Marzo 2.018

Fotograma de Porque yo lo valgo
La elaboración de la figura del otro, en tanto viene a ser otro como yo, mi semejante, viene a ocupar precisamente el lugar que mi imagen ocupaba en el espejo, introducción luminosa del aspecto narcisista de toda identificación, al tiempo que supone el desarrollo de la temática de alienación en la captura por la imagen del otro; ese lugar es a la vez el de mi imagen y el de mi alienación y mi desconocimiento. Y de ahí me vendrá, de lo que el otro es, sabe y dice pero yo desconozco, lo que yo creeré ser, querré saber, y pensaré pensar, pensando pero sin ser o siéndolo sin pensar.
Fotograma de Yo mimé conmigo
Esta experiencia con el espejo es incorporada como significación metafórica en este trabajo de performance, presentada en un recorrido por diferentes estrategias artísticas que insisten en la repetición y agotamiento del lenguaje, con la pretensión de explorar nuevas semánticas en la noción de identidad como proceso dinámico y relacional, como “fluidez” que se genera en la interacción social y se construye y reconstruye constantemente en los intercambios sociales mediante procesos de negociación a lo largo de toda la vida. El conjunto de sistemas que hacen posible este intercambio de carácter existencial e identitario no es otro que el lenguaje. También identidad y alteridad están en relación dialéctica. Por lo que podríamos tratar alegóricamente al lenguaje como un gran filtro que distingue y separa estas tres esferas de existencia, pero un filtro permeable que comunica y que permite el intercambio equilibrante o no, entre el yo, el otro y los otros. Además del reconocimiento consciente del propio alegato performativo del aquí y del ahora, este trabajo de arte de acción trata de ubicar su discurso en esta percepción ambivalente acerca del lenguaje que nos tratan de transmitir otros muchos pensadores y filósofos del lenguaje, además de Lacan: como un sistema constitutivo de nuestra propia construcción identitaria, nuestra lógica y nuestro mundo interior, pero también como una distancia de la experiencia y del mundo que nos rodea, distancia en la que a menudo somos construídos.

Fotograma de Porque yo lo valgo

El lenguaje siempre ha ocupado un lugar prominente en el estudio de la mente, para muchos es en las relaciones entre lenguaje y pensamiento donde se encuentra la llave para desentrañar el misterio de la mente misma. Las identidades surgen de la narración del yo, de la manera como nos representamos y somos representados. El lenguaje nos distingue, nos construye y nos comunica. Pero también nos miente y se constituye en distancia a la experiencia. La sesión de performance está dividida en tres partes diferenciadas según los elementos de trabajo con el lenguaje y la esfera conceptual con la que se relacionan.
1. YO MIMÉ CONMIGO, establece una hiperexposición del signo identitario como elemento central en la dialéctica de construcción del otro. A la vez que supone una toma de consciencia del propio evento performativo y su evocación existencial del presente.
2. PORQUE YO LO VALGO, plantea una incursión en el mundo de la comunicación de masas, desde una perspectiva del lenguaje publicitario como un sistema arbitrario y unidireccional, dirigido a influir en la construcción y conducta del individuo a través de su instrumento más efectivo: el eslógan, esa palabra o frase corta expresiva y fácil de recordar, que a menudo consigue su quintaesencia entrando a formar parte del propio ideario colectivo con el paso del tiempo.
3. ME REBELO, LUEGO SOMOS, propone una presentación alegórica del estadio del espejo, una confrontación a la propia imagen de cada individuo, mediante un peculiar recorrido repetitivo por el sistema de pensamiento acerca de los conceptos de lenguaje e identidad.

Fotograma de Yo mimé conmigo

- Artículo en prensa -Diario Sur, Crónica Universitaria- El arte y la identidad personal 16 Marzo 2.018


- Artículo en prensa -Sala de Prensa UMA- Jorge Galán abre la sala de BB.AA. al arte de acción con la performance Yòsmösis 16 Marzo 2.018