ARSENAL DE FOGUEO

Chindogu de cerámica

"Me decían que eran necesarios unos muertos para llegar a un mundo donde no se mataría." Albert Camus

Arsenal de fogueo es una instalación realizada con la repetición de un elemento chindogu; lámparas de aceite con forma de pistolas, piezas de cerámica en varias fases del proceso de construcción, secado, barnizado y horneado.

Chindogu

Un Chindogu es un invento que , aparentemente, es la solución ideal a un problema particular pero que en la práctica resulta todo lo contrario.​ Los inconvenientes adicionales suelen hacer que dicho ingenio sea inapropiado o absurdo.

El término proviene del japonés y se traduciría como “herramienta extraña o deformada”. El creador de este concepto fue el inventor japonés Kenji Kawakami.​ Los chindogus son excelentes para trazar objetivos creativos, puesto que no se trata de crear sino de crear con un cometido que lleva al límite imaginario.

Su prestigio y atención a nivel internacional es tal que prestigiosas instituciones como la Universidad de Pittsburg proporcionan recursos a la ICS y organizan sus propios concursos de chindogus.

Una invención inútil no tiene que ser necesariamente catalogada como chindogu, para que reciba tal denominación deben cumplirse ciertos requisitos. Aunque la siguiente lista no es oficial recoge la esencia de lo que realmente es un chindogu. No puede usarse realmente. Debe haberse construido, es decir, existir. Será pensado como una herramienta para uso diario. No puede estar o ponerse a la venta. No pueden haberse creado sólo como una broma. No puede ser o contener propaganda. Nunca debe ser o encarnar algo tabú. No puede patentarse ni registrarse bajo ninguna licencia. No puede promover prejuicios.

Deconstrucción de la función del arma

La función de las pistolas queda deconstruida por diferentes estrategias; el material de las pistolas es frágil. Las mechas de las pistolas se encuentran situadas en la empuñadura. La forma de asirlas sería imposible en su uso habitual. Sólo pueden ser cogidas por la parte del cañón, de tal modo que su único uso no es sino el gesto de entragarla, de lo contrario el que la usa se quema.